Si no lo mides, no lo mejoras. Y si no lo mejoras, no sabes dónde se te están cayendo los casos.
Cada fase del proceso tiene números que te dicen si estás ejecutando bien o si hay una fuga. Estos no son números para reportar a tu manager. Son números para que tú entiendas tu propio negocio.
La mayoría de los agentes saben cuántas ventas hicieron el mes pasado. Pocos saben dónde perdieron los casos que no cerraron. Esa es la diferencia entre trabajar y mejorar.
Pre-reunión
Tasa de no-show: menos del 15%. Si más del 15% de tus prospectos no se presenta, el problema no es el prospecto. Es la claridad de tus confirmaciones y el propósito que le comunicaste.
Horarios de mayor conversión: identifica tus top 3. Si no sabes en qué horarios tu mercado responde mejor, estás ofreciendo horarios que no le funcionan.
Fase 1: La reunión
Tasa de conversión reunión → aplicación. Rastrea qué porcentaje de tus reuniones terminan en una aplicación iniciada. Si el número es bajo, revisa tu flujo: ¿estás diagnosticando antes de cotizar?
Tipo de prospecto identificado: 100%. En cada reunión deberías saber si tienes un prospecto caliente o frío. Si no lo identificas, no estás adaptando tu abordaje.
Fase 2: Aplicación a póliza activa
Aquí vive la fuga más silenciosa. Todo parece ir bien después de la reunión, pero los números cuentan otra historia.
Aplicación iniciada el mismo día: 100%. Cada día de retraso es un día de riesgo de cancelación.
Aplicaciones con agente presente: 100%. El cliente llenando solo genera errores en respuestas médicas que retrasan underwriting o generan declinación.
Frecuencia de seguimiento UW: cada 4-5 días. Si el cliente tiene que preguntarte «¿qué pasó con mi caso?», ya fallaste en el seguimiento.
Tiempo de respuesta a oferta final: mismo día. La oferta no espera al lunes.
Casos que se caen post-oferta: rastrear. Si se caen aquí, revisa cómo manejas el Escenario B.
Fase 3: Referidos y revisión anual
Si solo pudieras medir una cosa de toda esta lista, mide la entrega formal. Todo lo demás depende de ella.
Pólizas con entrega formal: 100%. Sin entrega, no hay referidos. Sin referidos, siempre empiezas de cero.
Referidos por cliente por año: al menos 1. Revisa tu timing y tu frase. ¿Estás pidiendo en el momento correcto?
Revisiones anuales completadas: rastrear. Si no registras la fecha, la olvidas.
Contexto de la industria: las metas anteriores son estándares operativos de Loyal, calibrados para el modelo consultivo. Como referencia, el clásico 10-3-1 de Al Granum, validado con más de 150,000 prospectos referidos a lo largo de 15 años, establece que de cada 10 prospectos calificados, 3 llegan a una conversación profunda y 1 compra. Esa ratio se mantiene sin importar la experiencia del agente. Si tus números están por debajo de esa referencia, revisa la calidad de tus prospectos antes que la cantidad.
¿Por qué importa todo esto? Porque cuando un caso se cae y no sabes por qué, probablemente no lo estabas midiendo. Estos números te dicen exactamente dónde está la fuga.
No necesitas un dashboard sofisticado. Un Excel o un cuaderno con estos números por semana es suficiente para empezar. La clave es registrar, no el formato.